Los niños pueden tener dificultades para respirar debido a una enfermedad o a una afección médica. Es muy importante reconocer rápidamente los signos de una dificultad para respirar, ya que esto permite que su hijo reciba el tratamiento que necesita antes de que la situación se agrave.

Compruebe la frecuencia respiratoria de su hijo cuando esté tranquilo y en reposo, no cuando esté llorando, jugando o recién haya hecho ejercicio. Siga estos pasos:
- Vigile el pecho o el vientre de su hijo.
- Cuente las veces que el pecho o el abdomen sube y baja. Una subida y una bajada equivalen a una respiración.
- Utilice un cronómetro o un reloj y cuente las respiraciones durante un minuto (60 segundos).
- Anote el número de respiraciones que contó.
Compare la frecuencia respiratoria de su hijo con la tabla que aparece a continuación. Cuando esté tranquilo o dormido, el número de veces que el niño respira por minuto es:
Edad Respiraciones por minuto
0–1 año 30–60
1–2 años 24–40
3–5 años 20–30
6–11 años 18–25
12 y mayores 12–20

La frecuencia respiratoria de su hijo es más lenta o más rápida de lo normal para su edad, o su hijo presenta alguno de los signos de dificultad para respirar que se indican a continuación:
- Respiración rápida
- Respiración ruidosa, como gruñidos, sibilancias u otros sonidos respiratorios nuevos.
- Las fosas nasales se abren ampliamente con cada respiración.
- La piel se contrae alrededor de las costillas, la clavícula o el cuello con cada respiración (lo que se denomina retracción).
- Sudoración, especialmente si la piel se siente fría o pegajosa.
- Comer menos, hacer pausas frecuentes durante la alimentación o cansarse mientras come.
- Piel, labios, boca o uñas pálidas, grises o azules.
- La cabeza se balancea al ritmo de la respiración.
- Sentarse o inclinarse hacia adelante, o inclinar la cabeza hacia atrás, para respirar más fácilmente.
Si no logra comunicarse con el profesional del cuidado de la salud en cuestión de minutos, o si su hijo presenta síntomas que le preocupan o parece estar muy enfermo, llame al 911 o lleve a su hijo a la sala de emergencias.

¿Cuál es la causa de las dificultades para respirar en los niños? Estas dificultades pueden deberse a diversos factores. A continuación, se presentan las causas más frecuentes:
- Infecciones respiratorias, como resfriados, tos y neumonía
- Asma; una afección en la que las vías respiratorias se estrechan y se inflaman
- Reacciones alérgicas graves
- Exposición al humo o a vapores
- Ansiedad o pánico
- Atragantamiento con alimentos o juguetes
- Problemas cardíacos u otras afecciones médicas
¿Cómo puedo ayudar a mi hijo a evitar problemas respiratorios? Puede resultar útil:
- Seguir las indicaciones del profesional de la salud para tratar afecciones como el asma o las alergias graves.
- Ayudar a su hijo a evitar infecciones haciendo que todos los miembros de la familia:
- Estornuden en un pañuelo desechable, lo tiren a la basura y se laven bien las manos. Si no hay un pañuelo disponible, deben estornudar en la parte superior de la manga o en la parte interna del codo, no en las manos.
- Se laven bien las manos frecuentemente con agua y jabón, y se las froten durante al menos 20 segundos. Esto es especialmente importante después de toser, estornudar o ir al baño. Si no tiene agua y jabón, puede usar un desinfectante para las manos con un contenido mínimo de 60% de alcohol.
- Se pongan las vacunas recomendadas.
- No permitir que nadie fume ni vapee en su casa o en su automóvil. Si desea obtener ayuda para dejar de fumar, llame al 800-QUIT-NOW (800-784-8669) o visite smokefree.gov (solo disponible en inglés).
- Tomar un curso de RCP y primeros auxilios de la Cruz Roja para saber qué hacer si su hijo se está ahogando. Las clases están disponibles en línea y de manera presencial. Es posible ver los horarios en redcross.org/take-a-class/lp/first-aid-training-for-parents/.