Hoy le realizaron a su hijo un procedimiento bajo anestesia general (un medicamento que lo hizo dormir). Después de despertarse de la anestesia, es posible que su hijo esté somnoliento o irritable, que no quiera comer mucho, que tenga dolor de garganta (debido al tubo de respiración utilizado durante la anestesia), que sienta malestar estomacal o que vomite una o dos veces en las próximas 12 a 24 horas.
Es importante observar a su hijo durante las próximas 24 horas mientras se recupera de la anestesia.

Durante el viaje en coche de regreso a casa:
- Utilice la silla de seguridad habitual para el coche tal como lo hace normalmente.
- Es importante que la cabeza de su hijo no se incline hacia adelante ni hacia los lados, ya que esto podría dificultar su respiración. Utilice el soporte para la cabeza que viene con la silla de seguridad, si es posible; de lo contrario, puede enrollar una manta delgada y colocarla a ambos lados de la cabeza de su hijo.
- Pida a un adulto que se siente en el asiento trasero junto a su hijo para vigilarlo de cerca durante todo el trayecto de regreso a casa. Esto es especialmente importante para los bebés y los niños pequeños. Si la cabeza de su hijo se inclina, el adulto debe volver a colocarla con cuidado en posición vertical. Si el adulto observa que el niño jadea en busca de aire o nota algún cambio en el color de su piel, usted debe detener el vehículo de inmediato, llamar al 911 y, si sabe realizar la reanimación cardiopulmonar (RCP), comenzar a hacer la respiración de rescate.
En su casa:
- Observe a su hijo con frecuencia durante el resto del día. Asegúrese de que respire con normalidad y de que su coloración se vea normal. Si está durmiendo, no es necesario despertarlo para revisarlo, a menos que el profesional del cuidado de la salud le haya indicado hacerlo.
- Su hijo debe permanecer en casa durante el resto del día y la tarde/noche, y evitar juegos activos, correr, saltar, trepar o realizar juegos bruscos. Procure que su hijo haga actividades tranquilas, como mirar libros o jugar con juguetes en el piso.
- Permita que su hijo duerma todo lo que necesite. Es normal que hoy se sienta más somnoliento de lo habitual.
- Haga que su hijo evite el uso de pantallas (televisores, tabletas, teléfonos) durante al menos 2 o 3 horas después de llegar a casa. El uso de estos dispositivos inmediatamente después de la anestesia puede empeorar las náuseas o el mareo.
- No deje que su bebé duerma en la silla del auto una vez que llegue a casa. Llévelo a un lugar seguro para dormir (cuna o moisés) tan pronto como llegue a casa. Coloque siempre a su bebé boca arriba en una cuna o moisés con un colchón firme y plano, sin almohadas, cuñas ni posicionadores.
- Como siempre, un adulto debe permanecer cerca si coloca a su bebé en una hamaca o columpio. Evite utilizar portabebés frontales o fulares durante las siguientes 24 horas, ya que podrían dificultar la detección de cambios en la respiración de su bebé.
- Asegúrese de sostener la cabeza de su bebé mientras lo carga o lo alimenta, para evitar que se incline hacia adelante o hacia los lados.
- Si su hijo ya camina, retire los obstáculos, los objetos afilados o cualquier elemento con el que pueda tropezar; es posible que se muestre un poco torpe durante el resto del día.
- Espere hasta el día siguiente (o hasta el momento que le haya indicado el profesional del cuidado de la salud) para bañar a su hijo.
- Al día siguiente, su hijo podrá retomar sus actividades habituales, a menos que el profesional del cuidado de la salud le indique lo contrario.
Alimentación e hidratación:
- Asegúrese de que su hijo esté completamente despierto antes de ofrecerle alimentos o bebidas.
- Comience ofreciéndole sorbos pequeños y frecuentes de líquidos claros, como agua, jugo de manzana, caldo o una solución electrolítica oral (Pedialyte® o Enfalyte®, disponibles en farmacias o supermercados sin receta médica). Si su hijo toma leche materna, puede seguir tomándola.
- Si su hijo continúa evolucionando bien durante aproximadamente una hora con líquidos claros, puede darle fórmula, papillas o alimentos blandos y livianos, como galletas saladas, tostadas, puré de manzana o plátanos.
- Si su hijo vomita una vez, no le ofrezca nada de comer ni de beber durante aproximadamente una hora; transcurrido ese tiempo, vuelva a darle líquidos claros. Si vomita más de una vez, comuníquese con el profesional del cuidado de la salud.
- Evite los alimentos pesados, grasosos o picantes durante el resto del día.
- Permita que su hijo coma y beba tanto o tan poco como desee. No lo fuerce si no muestra interés. Si orina al menos cada 6 a 8 horas, significa que está tomando suficiente líquido.

Su hijo:
- Tiene dificultad para respirar
- Está muy cansado y cuesta despertarlo
Recuerde que usted es quien mejor conoce a su hijo. Si presenta síntomas que le preocupan o parece estar muy enfermo, llame al profesional del cuidado de la salud o lleve a su hijo a la sala de emergencias.

¿Cómo actúa la anestesia? La anestesia bloquea los mensajes de dolor para impedir que lleguen al cerebro.
¿Mi hijo recordará lo que ocurrió mientras estaba bajo los efectos de la anestesia? No. La anestesia ayuda a los niños a olvidar lo que ocurrió desde el momento en que recibieron la medicina hasta que su efecto desaparece. La anestesia no afecta los recuerdos anteriores a la cirugía.
¿Es segura la anestesia? Por lo general, la anestesia es muy segura y la mayoría de los niños no presentan problemas. Algunos estudios sugieren que la anestesia general en niños menores de 3 años podría provocar cambios en el desarrollo cerebral; sin embargo, las investigaciones al respecto continúan en curso.