La extracción de leche materna le permite almacenar su leche para que usted u otra persona se la pueda dar más tarde al bebé. La extracción también ayuda a mantener el suministro de leche cuando está alejada del bebé.
He aquí algunos consejos para extraerse leche materna o almacenarla de manera segura.

¿Cuándo debo extraerme leche? En general:
- Extraiga leche cada 3 o 4 horas mientras esté alejada de su bebé. A medida que su bebé crezca, puede cambiar la cantidad de veces que se extrae leche para satisfacer la demanda de su bebé.
- Si está intentando incrementar su producción de leche, extráigase leche inmediatamente después de dar de mamar o agregue sesiones adicionales de extracción de leche después de la primera alimentación de la mañana.
- Si va a volver a trabajar o a estudiar, comience a extraerse leche con 2 o 3 semanas de anticipación. De esta manera puede aprender a extraer leche, comenzar a conservar la leche y enseñarle a su bebé a alimentarse con un biberón. Continúe dándole de mamar al bebé como lo hace habitualmente, pero agregue una sesión de extracción varias veces al día inmediatamente después de darle de mamar al bebé. Tal vez le resulte útil programar las sesiones de extracción durante las horas en las que estará trabajando o estudiando para que su cuerpo se acostumbre a ese ritmo.
¿Qué puedo hacer para que la extracción de leche sea más fácil? Puede ser útil:
- Relajarse y pensar en su bebé mientras se extrae leche. Tenga cerca a su bebé o mire una foto o un video de su bebé. Puede masajearse los senos para extraer más leche.
- Tomar una ducha tibia o colocarse toallas tibias y húmedas sobre los senos antes de extraerse la leche.
- Beber un vaso de agua cada vez que se extraiga leche o cuando tenga sed, así obtendrá el líquido adicional que necesita para ayudar a producir leche materna.
Puede obtener más información y ayuda del profesional del cuidado de la salud o de una consultora de lactancia.