(Tonsillitis: How to Care for Your Child)
Las amígdalas son bultos de tejido ubicados a ambos lados de la parte posterior de la garganta que forman parte del sistema inmunitario encargado de combatir los gérmenes. Cuando los niños contraen amigdalitis, las amígdalas se inflaman e irritan. La amigdalitis suele ser causada por una infección viral (virus) o bacteriana (de bacterias).
Los niños con amigdalitis presentan dolor de garganta. El dolor de garganta puede hacer difícil tragar, hablar, alimentarse y tomar líquidos. Es importante asegurarse de que su hijo beba muchos líquidos para prevenir la deshidratación (falta de agua en el cuerpo).
Los profesionales del cuidado de la salud tratan la amigdalitis bacteriana con antibióticos. Los antibióticos no tienen efecto sobre los virus, por lo que no se recetan para la amigdalitis causada por virus.
Aquí le mostramos cómo mantener a su hijo cómodo y asegurarse de que ingiera suficientes líquidos durante su recuperación.



Su hijo:

Su hijo:
Recuerde que usted es quien mejor conoce a su hijo. Si presenta síntomas que le preocupan o parece estar muy enfermo, llame al profesional del cuidado de la salud o llévelo a la sala de emergencias.

¿Cuáles son los síntomas de la amigdalitis? Los síntomas más comunes son el dolor de garganta, la fiebre, los ganglios inflamados en el cuello y el dolor al tragar. Algunos niños con amigdalitis presentarán otros síntomas, como congestión nasal, goteo en la nariz o tos.
¿Cómo saben los profesionales del cuidado de la salud si la amigdalitis es causada por un virus o una bacteria? Si no está claro si la amigdalitis es causada por un virus o una bacteria, los profesionales del cuidado de la salud pueden realizar un cultivo de la garganta para detectar diferentes tipos de bacterias, como el estreptococo. Para realizar un cultivo de garganta, el profesional del cuidado de la salud frota un hisopo de algodón (similar a un bastoncillo de algodón largo) en las amígdalas y la parte posterior de la garganta. Luego, el hisopo se utiliza para hacer una o ambas de las siguientes pruebas:
¿Se puede prevenir la amigdalitis? Haber tenido amigdalitis una vez no protege contra futuras infecciones. Para ayudar a prevenir el contagio, los niños (y los adultos) deben: