(Insulin Resistance: How to Care for Your Child )
Las hormonas son sustancias químicas que transportan instrucciones a diferentes partes del cuerpo, indicándoles qué deben hacer y cuándo. La insulina es una hormona que normalmente funciona como una especia de llave para "abrir" las células y permitir que la glucosa (azúcar) entre en ellas. Cuando una persona tiene resistencia a la insulina, produce suficiente insulina, pero las células no responden normalmente (las células no se abren). Por lo tanto, la glucosa no puede entrar en las células y se acumula en la sangre (lo que se denomina hiperglucemia).
Si la resistencia a la insulina continúa, puede derivar en una diabetes tipo 2. En la diabetes tipo 2, la persona presenta niveles elevados de glucosa de forma prolongada. Sin tratamiento, la diabetes tipo 2 puede provocar problemas de salud graves.
La resistencia a la insulina suele presentarse en personas con sobrepeso.
La pérdida de peso, el ejercicio regular y una alimentación saludable pueden ayudar a mejorar la resistencia a la insulina, prevenir la diabetes tipo 2 y mejorar la salud en general.



Su hijo presenta síntomas de hiperglucemia, como:

¿Quién desarrolla una resistencia a la insulina? El diagnóstico de resistencia a la insulina se hace con más frecuencia en los niños que tienen sobrepeso. Con menor frecuencia, puede presentarse en niños con afecciones genéticas (hereditarias) que afectan los niveles hormonales, o en niños que toman ciertos tipos de medicamentos.
¿Por qué mi hijo con resistencia a la insulina desarrolla diabetes? En las personas con resistencia a la insulina, el páncreas (un órgano que produce hormonas y está ubicado detrás del estómago) intenta mantener un nivel normal de glucosa produciendo más insulina. Al principio, el páncreas es capaz de mantener niveles normales de glucosa. Si la resistencia a la insulina persiste, el cuerpo puede no ser capaz de producir suficiente insulina adicional y la glucosa puede permanecer alta. Con el tiempo, esto puede derivar en una diabetes tipo 2.
¿Qué problemas de salud se relacionan con la resistencia a la insulina? Los niños con resistencia a la insulina pueden desarrollar otros problemas de salud, como diabetes tipo 2, presión arterial alta, triglicéridos altos (grasas) y colesterol HDL ("bueno") bajo. Las niñas también pueden desarrollar síndrome de ovario poliquístico, que puede causar crecimiento excesivo de vello, menstruaciones irregulares y problemas de fertilidad. Muchos niños con resistencia a la insulina presentan una afección cutánea llamada acantosis nigricans, que provoca que la piel en los pliegues del cuello, las axilas, los codos y las rodillas se oscurezca y se engrose.