(Hirschsprung Disease: How to Care for Your Child)
La enfermedad de Hirschsprung ocurre cuando un bebé nace sin células nerviosas (nervios) en una parte del intestino. Sin estos nervios, las heces (cacas) no pueden desplazarse a través del intestino de manera normal. Las heces se acumulan y provocan estreñimiento (menos evacuaciones de lo habitual, o heces secas, duras o difíciles de expulsar) y distensión abdominal. Aunque es poco frecuente, los niños con la enfermedad de Hirschsprung pueden desarrollar una infección grave en el intestino.
El tratamiento para la enfermedad de Hirschsprung consiste en una cirugía para extirpar la sección que no tiene nervios y reconectar las partes sanas del intestino. Esto ayuda a la mayoría de los niños a evacuar con normalidad y a llevar una vida saludable.
A continuación, le indicamos cómo cuidar a su hijo en casa después de la cirugía.


Siga las instrucciones del profesional del cuidado de la salud acerca de lo siguiente:
Instrucciones adicionales:

Su hijo:

Su hijo:
Recuerde que usted es quien mejor conoce a su hijo. Si presenta síntomas que le preocupan o parece estar muy enfermo, llame al profesional del cuidado de la salud o lleve a su hijo a la sala de emergencias.

¿Cuáles son los síntomas de la enfermedad de Hirschsprung? La mayoría de los niños con la enfermedad de Hirschsprung son diagnosticados poco después del nacimiento, cuando presentan distensión abdominal (vientre hinchado), vómitos o dificultad para vaciar los intestinos. Un niño con síntomas menos graves podría no ser diagnosticado hasta más adelante.
¿Qué es la enterocolitis? La enterocolitis asociada a la enfermedad de Hirschsprung es una infección intestinal poco común pero grave que puede desarrollarse en niños con esta enfermedad. La acumulación de heces en los intestinos permite que proliferen bacterias dañinas y se produzca una infección. Esto provoca una diarrea explosiva, fiebre, vómitos y dolor abdominal intenso. Requiere un tratamiento médico inmediato en el hospital. La enterocolitis puede ocurrir antes de la cirugía, poco después de la misma o incluso años más tarde.
¿Tendrá mi hijo problemas intestinales a largo plazo? A la mayoría de los niños les va muy bien después de la cirugía. Sin embargo, algunos niños pueden presentar problemas como estreñimiento, diarrea o accidentes fecales (escapes de heces). Es probable que la mayoría de estos problemas mejoren a medida que el niño crece. De ser necesario, el equipo de atención médica de su hijo puede ayudarlo a controlar estos problemas.
¿Con qué frecuencia necesita mi hijo atención de seguimiento? Su hijo necesitará visitas de seguimiento regulares con su equipo de atención médica. Este equipo suele incluir un cirujano pediátrico, un gastroenterólogo (médico especializado en problemas de los intestinos y otras partes del aparato digestivo) y otros especialistas. Durante el primer año posterior a la cirugía, su hijo verá al equipo de atención médica con frecuencia. Después de ese período, su hijo debería asistir a revisiones médicas una o dos veces al año. Estas visitas ayudan al equipo a asegurarse de que los intestinos de su hijo no tengan problemas y, de haber un problema, se trate a tiempo.